viernes, 3 de enero de 2020

Una visita a la buitrera

Día 2 de enero, hora 8,30, niebla, temperatura 0º, y aún con todo esto mi hermano Manolo y yo decidimos ir a la buitrera colocada en el Plano Miller, y poder hacer unas fotos y algún video  con el fin de que los pudierais ver vosotros a los buitres a través de este blog.
Tuvimos que pedir la llave el día ultimo día del año en ayuntamiento Hijar, ya que esta buitrera esta en este termino justo lindando con el de Urrea y los empleados que tiene este ayuntamiento son los que se encargan de llevarles dos veces por semana los restos del matadero que también está en Hijar.
A las nueve menos cuarto ya estábamos entrando en la caseta de la buitrera, sabemos que va ser difícil que los buitres vayan a venir hoy, pues necesitan corrientes de aire para volar y hoy no se mueve ni una hoja de los pinos, todos ellos están con una gota en cada hoja y congelada, el frió se hacia presente.






Entramos en una bien resguardada caseta con paredes de brezo, pero parte del techo y los agujeros de las mirillas dejaban pasar el frío, unas ventanillas que había en su día con cristales estaban por el suelo tiradas, parece como si no estuvieran bien sujetas y hubiesen caído al suelo.
Bien abrigados nos dispusimos a almorzar hasta que vinieran con la carga de comida para los buitres.


Cuando ya estábamos almorzando nos llaman desde el ayuntamiento de Hijar para ver si estábamos preparados que iba a salir la furgoneta con los empleados.
Poco rato tuvimos que esperar pues Hijar está relativamente cerca, y al poco apareció la furgoneta.









Los empleados del ayuntamiento hicieron su trabajo y descargaron las visceras que llevaban del matadero, y prepararse para marchar, no sin antes preguntarles si vendrían hoy los buitres , a lo que contestaron que en día de niebla era difícil que vinieran , los días de niebla no suelen venir. 






Desde las nueve menos cuarto hasta las once de la mañana estuvimos esperando, vimos pasar un zorro por la orilla de la valla, después aparecieron unos colirrojos que mas que las visceras picotean por los alrededores , también lo hizo un mirlo negro,  y luego un esquivo cuervo, que al oír el clic de la maquina marcho y ya no volvió, ya no vimos mas.
En resumen los buitres no vinieron , aguantamos bastante bien el frío, aunque se enfriaban los pies.
Una experiencia que nos ha servido para aprender algo para la próxima vez , porque lo intentaremos otra vez, y otra si hace falta.
Agradecer al ayuntamiento de Hijar las facilidades que nos dieron y encima tomarse la molestia de llamarnos para ver si estabamos ya preparados.
Por la tarde estuvimos a ver si se habían comido la comida y no la habían tocado, la niebla sigue enganchada al cabezo Valdecara.
Otra vez será

Toño










1 comentario:

  1. Pocos se atreven a salir así de casa,estaba el día muy feo

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