miércoles, 19 de marzo de 2025

Recuerdos de mi infancia

Los pitos era uno de los juegos favoritos, las chicas jugaban al güa y los chicos al triángulo. Cuando salíamos al recreo, así como salíamos, íbamos diciendo: ¡Ultimo, ultimo, ultimo! o ¡segundo ultimo, segundo ultimo! o ¡tercer ultimo, tercer ultimo!... hasta llegar    al primero, y es que los últimos tenían más ventaja para tirar a camas (cerca) o tirar lejos que eran los que empezaban a tirar. El triángulo se hacía mayor o menor dependiendo de los jugadores que jugaban. Cada uno ponía un pito de barro y se tiraba con uno de cristal. El jugador que tiraba, si sacaba uno del triángulo lo cogía para él, seguía tirando hasta que fallaba y pasaba el turno al siguiente. 


Había verdaderos especialistas entre los cuales yo no me encontraba. Los especialistas se conocían porque tiraban a nudo. Yo nunca supe, tiraba a uña. Cuando te esfullaban tenía que poner el pito de cristal y te daban diez de barro. También los había de piedra y cuando ponías este te daban 5 de barro. Había veces que los recuperabas, pero la mayoría de veces iban a parar a estos especialistas. Tal era esta afición que se llegaron hacer juntas e  iban juntando los pitos entre un par de chicos, cuando se acababa el recreo. Los que habían ganado decían: ¡mira que bolsillada he ganado hoy!, que eran donde se llevaban los pitos, decir que cuando tuvimos de maestro a Don Victorián se aficionó mucho y jugaba con nosotros también en los recreos.

Toño




No hay comentarios:

Publicar un comentario