jueves, 10 de septiembre de 2026

Escrito sobre uno de nuestros Alcaldes

 [12:23, 10/8/2026] Jesus Tena:

 Al tratar de justificar la valía de una persona debemos hacerlo por separado, no mezclando los valores éticos de su persona, con su valía profesional, Hoy mi intención   es hacer una valoración de quien supongo que fue el alcalde que más proyectos  verificó y modernizó nuestro pueblo , y aunque ya se le valoro dejando constancia con su nombre, a nuestra espectacular casa  de cultura , que es uno de sus proyectos que llevó a cabo. 


Dejemos a un lado las formas de   pensar políticamente de cada uno, para valorar las mejoras que cada uno de los alcaldes aportó a los vecinos del pueblo durante su mandato, pues creo que cada uno de ellos se esforzó en aportar al pueblo todo aquello que en su momento creyó necesario y posible de verificar, hoy en particular he querido hacer memoria de nuestro alcalde Manuel Tomás Macipe, creo que no debemos olvidar que durante su mandato el pueblo se transformó y modernizó completamente.

 Manuel Tomás Macipe ,apodado( el borrajas )como cariñosamente se le solía llamar , fue nombrado alcalde en el año 1960 y se mantuvo en el cargo hasta 1978, años en que todavía  España estaba gobernada por la dictadura de Franco. 

      



Todos aquellos que vivimos aquellos años que Manuel fue nuestro alcalde, sabemos de su legado ,pero no está por demás recordarlo y hacerlo llegar a las nuevas generaciones .

Por eso quiero enumerar todo aquello más importante que demuestra cuanto aportó a nuestro bienestar .


Empezaré por la casa de cultura, todos sabemos cuánto aporta a nuestro pueblo con celebraciones , eventos y actos culturales, también durante su mandato creo se empezó el hasfaltado de las calles del pueblo, a traer las aguas potables y hacer los alcantarillados, soñábamos con tener un puente en el río para pasar al otro lado e ir a nuestros campos, y también evitar el gran riesgo que conllevaba cruzar el río con los carros cargados de mieses, o cuando bajaba crecido cruzarlo con los carros y las caballerías, con el riesgo de ahogarse , Manuel no solamente fue capaz de construir un puente si no dos ,ya que el primero ante una gran avenida fue derribado y nuevamente hubo de construir el actual que hoy tenemos, se podían enumerar otras cosas más que se consiguieron durante este periodo de tiempo, pero mi limitaré a terminar con el más importante de todos ellos ya que esto sí que fue una gran hazaña, creo que es el mérito y reconocimiento más importante que merece por haber conseguido hacer la concentración parcelaria y la carretera que lleva desde nuestro pueblo al Regadío ,algo tan importante como necesario para la modernización de la agricultura ,algo con lo que soñaban muchos pueblos y gracias a Manolo Urrea tuvo el privilegio de conseguirlo sin que los  agricultores tuviesen que poner un céntimo, cuando los costes eran tan elevados que jamás el pueblo por sí solo lo hubiese conseguido hacer.

 Por todo lo dicho y lo hecho ,gracias Manolo .


 


lunes, 7 de septiembre de 2026

Recuerdos de mi infancia

 LOS HORNOS DE PAN

Existían dos hornos en Urrea, el horno Pequeño de siempre que siempre lo tuvieron e tío Plácido y la tía Joaquina hasta que se jubilaron (luego lo cogieron unos años Carmelo y María) y el Horno Grande en el que, después de marcharse a otro horno de Albalate los padres de Maruja (la mujer de Jesús el Estanquero), pasaron varios panaderos en pocos años: Los Churres, José María Meseguer y Pilar, José María Guiral y Teodora.


          




No sé por qué razón nosotros siempre íbamos al horno Pequeño. A mí siempre me mandaban a por el pan. Creo que serían los días que no teníamos escuela y vacaciones. Ibas y pedías dos barras. Me acuerdo que la tía Joaquina me decía: ¡Toma cocidicas que a vosotros os gustan así! Entonces te lo apuntaba en una libreta, la llamábamos la libreta del pan. Cuando iba a buscar el pan siempre me decían: ¡Has cogido la libreta del pan!, y después debían de pasar cuentas. Creo que en un principio se les llevaba sacos de harina y por cada saco te correspondían tantos panes, no estoy seguro. Era muy agradable entrar los fríos días de invierno y recibir aquel calorcillo y aquel olor a pan y pastas. De vez en cuando comíamos alguna harinosa.


     




Otras veces, casi siempre por fiestas, o por algún evento (comuniones, etc), mi madre iba al horno y allí hacían pastas. Recuerdo muy bien unos empiñonados que hacía que no eran como los de ahora, aquellos llevaban nueces y coco y resultaban más blandos. Hace mucho que no los he probado de esta manera. También hacía mantecados y magdalenas y, aprovechando que estaba allí, me traía un gallo o un torico con masa remasada, aunque sé que para las chicas les hacían un moncha que hacían nuestras delicias: ahora me como la cabeza, ahora las patas, ahora la cola, hasta que no quedaba nada. En Semana Santa hacía tortas, roscas y roscones.






domingo, 6 de septiembre de 2026

Despedida cierre de piscina


     
       
       
         
       
      
    
       

       


            
       
        

sábado, 5 de septiembre de 2026

Revista Cañares, de la Escuela de adultos de Urrea de Gaén

 



LA AGRICULTURA DE ANTES FRENTE A LA ACTUAL

Dentro de lo que yo recuerdo, es decir, su evolución en los últimos 70 años, el cambio que ha habido ha sido espectacular. Recuerdo que, de niño, el mayor recurso económico de la inmensa mayoría de las familias del pueblo provenía del campo. Es decir, había un gran numero de agricultores en el pueblo.

Los métodos y formas de cultivo eran diferentes. Los rendimientos o producciones ahora son mucho más elevados y el esfuerzo o sacrificio, en cambio, es mucho más llevadero. La otra cara de la moneda es la inversión que tiene que hacer cada explotación o agricultor.

Hace 50 años, por aquel entonces yo tenía 20 años. El dinero escaseaba, pero las inversiones eran muchísimo más pequeñas. Por otra parte, los productos del campo estaban mejor valorados. También entonces había ayudas al campo, sobre todo en lo que respecta al combustible. Creo recordar el precio del gasóleo a 2 pesetas el litro, pero es que, además, subvencionaban litros de gasóleo gratuitos respecto o según el número de hectáreas que se cultivaban en la explotación.

Por eso, a partir de finales de la década de los 50 y principios de los 60, se comenzó a mecanizar el campo, cambiando las formas de laboreo. Se fue pasando paulatinamente de arar con animales a labrar con tractores.

El primer tractor en llegar a Urrea fue el de Jesús Macipe, de marca McCormick, y tenía una potencia de 25 HP. El segundo tractor fue el de Jesús Gil (El Castillo), en sociedad con su cuñado Francisco Lafaja (El Parricas), de la misma marca y potencia que el anterior. El tercero fue el de Ramón Pamplona Vallespín. En este caso fue de la marca Lanz, modelo Bulldog, con una potencia de 38 HP. De este tractor tengo más información que, del resto, gracias a mi primo Fernando Pamplona, que conserva la factura de compra del tractor. 


 


La factura está fechada el día 31 de agosto de 1959, por un valor total de 199.079 pesetas, que en la actualidad son 1.194 euros aproximadamente. Este tractor se fabricó en Madrid, pero se transportó hasta Barcelona y, desde allí, se trajo a Urrea por carretera, circulando dicho tractor conducido por Domingo Pamplona y acompañado por el dueño del tractor, Ramón Pamplona Vallespín, durante dos días. El cuarto y quinto tractor llegaron a Urrea el mismo día. Eran de la marca Lanz y tenían una potencia de 28 HP. Fueron entregados a Pedro Muñoz y a César Pamplona. El sexto tractor también fue para una sociedad, los hermanos Luciano y Enrique Lafaja Pamplona. En este caso, la marca del tractor fue diferente: un Utility de 22 HP.

La compra de todos estos tractores se realizó en un espacio de tiempo bastante breve. Estaremos hablando de muy pocos años.

Anteriormente a los tractores existió la trilladora eléctrica. Digo eléctrica porque funcionaba con corriente eléctrica. Para su funcionamiento tenía que haber un enganche o toma de corriente y, para ello, se construía un edificio llamado castillete, al cual se podía conectar o enchufar el cable de la trilladora.

Para su uso debía llevarse la mies o siega a la era, lugar o terreno donde se depositaba la siega. La primera que recordamos vino desde La Puebla, la del Botero (apodo por el cual se le conocía al dueño de la trilladora). Después fue la de los Beltoldos y la de Macipe.

Estas trilladoras tenían que ser transportadas o arrastradas por caballerías. Esto yo no lo recuerdo, pues escasamente había nacido. Lo que sí recuerdo es que estos mismos señores tuvieron trilladoras arrastradas por tractores y funcionaban con la polea de dicho tractor.

EJEMPLO COMPARATIVO DEL CAMPO EN RELACIÓN A LA RENTABILIDAD ACTUAL Y LA DE HACE 50 AÑOS 

 

Hace 50 años mi padre tenía un tractor que, por las horas de trabajo que ya llevaba, le estaba dando problemas (averías). Cuando compró dicho tractor, su precio fue de 200.000 pesetas, o sea, 1.200 euros. El nuevo tractor que compró, con un 20 % más de potencia, costó 520.000 pesetas, 3.120 euros. El tractor averiado, al cambio, fue valorado en 200.000 pesetas, 1.200 euros. Ese mismo año, en la explotación agrícola había diferentes cultivos. Entre ellos, 2 hectáreas (9 juntas) de remolacha azucarera. En las 2 hectáreas hubo una producción de 104 toneladas de remolacha (1 TM = 1.000 kg). Fue buena cosecha.

El kilo de remolacha se pagó a 3 pesetas el kilo:
104.000 kg × 3 pesetas = 312.000 pesetas = 1.880 euros.

El tractor viejo, valorado en 1.200 euros, más 1.880 euros de la remolacha,

sumaban 3.080 euros. 
 

Conclusión o moraleja: con el tractor viejo y la producción o cosecha de 2 hectáreas, estrenabas tractor nuevo con un 20 % más de potencia. Al día de hoy, con la producción de 2 hectáreas, no te dan ni para la rueda delantera del tractor que necesitas comprar.



jueves, 3 de septiembre de 2026

Un helicóptero en el campo de fútbol

 Esta noche pasada un helicóptero ha dormido en el campo de futbol, se trata de que este helicóptero va revisando las torres de luz desde Tarragona, y han pedido permiso en el ayuntamiento para ver si podían aparcar esta noche, es curioso los que hemos jugado al fútbol ver este helicóptero con las porterías de fondo.

Una cosa curiosa que no pasa todos los días, por lo menos en Urrea 

Toño