En casa teníamos un ganado de ovejas que llevaban el tío José y el tío Manolico “Los Caponeras” y que encerraban en la paridera que teníamos en el Barrio Alto. Había bastantes parideras dentro del pueblo y, por supuesto, todos los días el ganado pasaba por las calles y las dejaban perdidas de cagarrutas. Por la mañana las mujeres escobaban la calle y los que tenían su huerto que eran la mayoría recogían las cagarrutas para el femarlo.
Cuando llegaba el día del esquilo un gran movimiento se desataba dentro de la paridera. Recuerdo ir a verlos cómo cogían las reses y con unas rudimentarias maquinillas de esquilar, en las que uno tenía que darle vueltas sin parar a una manivela mientras el otro manejaba la maquinilla para esquilarlas. Recuerdo ver esquilando al tío Paco el “Zurdo” y aunque ya no recuerdo ningún otro, por lo menos había cuatro o cinco más.
A medio día en mi casa habían preparado un gran puchero de judías que llevaba mi madre a la paridera y allí comían todos y, luego, vuelta a empezar. Era un trabajo duro y estaban desde que salía el sol hasta que se ponía.
También recuerdo que a la vez que esquilaban a las ovejas, lo hacían al final también con los perros que llevaban mucho pelo y me daba mucha risa ver lo delgados que se quedaban, pero iban a ir durante el verano más frescos.
Aquellos que no pudimos ver la Exposición de fotos de Francisco Pina en El Corte Ingles, os pongo el video para que podáis ver estas magnificas fotos de Semana Santa expuestas por este artista.
El día 19 de noviembre, realizamos una visita al Museo de la Harinera de Híjar. Podría
pasarme todo el artículo escribiendo elogios, porque, desde mi punto de vista, pasamos
una tarde magnífica: divertida, entretenida y amena. Al principio pensábamos que estar
tres horas viéndolo se nos haría pesado y cansado por la edad que vamos teniendo. Nada
más lejos de la realidad: lo hemos pasado brutal, expresión utilizada por los jóvenes para
decir que se lo han pasado muy bien.
El museo se compone de una harinera cuyo edificio tiene 100 años de antigüedad. Consta
de varias plantas: En la primera se recibe el grano de trigo y también se carga la harina.
Tiene dos almacenes. Cada grano de trigo contiene siete capas, que se van separando una
por una. Este proceso se realiza subiendo el grano desde la primera hasta la tercera planta
mediante unos elevadores. En la segunda planta se encuentran los cinco molinos para
triturar el grano. La producción de esta harinera llegó a ser de 15000 kg diarios de harina.
De este edificio llama la atención, entre otras cosas, su excelente estado de conservación:
no se aprecia ninguna grieta ni fisura, tanto por dentro como por fuera. También destacan
sus grandes ventanales, con casi 2000 cristales, y su altura cercana a los 20 metros. El
material principal empleado en su construcción es el hormigón. El grosor de los muros en
la parte más baja es de 1 metro. Desde el comienzo de la obra hasta finalizar la estructura
el trabajo fue continuo, sin parar ni de día ni de noche, para que el hormigón no fraguara
y así lograr que el edificio quedase construido en una sola pieza.
Creo que no debo ser más explícito en los detalles de la harinera, por miedo a cometer
algún error en las explicaciones del sistema de funcionamiento. Os animo a que hagáis
una o más visitas, porque una imagen vale más que mil palabras. Os aseguro que os va a
impresionar.
Además de lo ya comentado, la visita se complementa con otro edificio anexo a la
harinera, de nueva construcción y con dos plantas. Ambos edificios son totalmente
diferentes. Este museo es impresionante, y creo que me quedo corto. No sé si fueron
cientos o miles de objetos los que pude ver. Os aseguro que en una sola visita es imposible
asimilarlo todo, por la gran cantidad de colecciones: planchas de fuego, navajas, aperos
de labranza, etc.
Me repito, pero no me atrevo a describirlo más porque sé que no lo haría tan bien como
merece. Lo que sí hago es invitaros y animaros a ir a verlo: vale muchísimo la pena.
Los fundadores de este magnífico proyecto son sus dueños: Ricardo y Pili, que con mucha
ilusión y sacrificio durante su vida han conseguido culminar su sueño, o al menos el de
Ricardo. Su proyecto comenzó en su adolescencia, cuando a su padre le robaron el carro
y los aperos de labranza que tenía guardados en la era. Él le prometió que los
recuperaría... y vaya si lo ha cumplido. Tu padre, desde donde te vea, estará orgulloso de
ti.
Gracias, Ricardo y Pili, por hacernos pasar una tarde tan agradable.
Pero hoy queremos intentarlo: gracias, de verdad y de corazón.
La Sesé Bike Tour ha vuelto a ser un gran éxito. Por su impacto solidario, por la participación, pero sobre todo, por vosotros. Por la dedicación y el compromiso de quienes la hacéis posible desde dentro, en cada turno, en cada cruce, en cada sonrisa. Sin vosotros, esta carrera simplemente no existiría.
Habéis estado en cada detalle. Habéis aportado vuestro tiempo, vuestra energía y vuestra ilusión de manera generosa y sin esperar nada a cambio. Y eso, creednos, es exactamente lo que marca la diferencia entre un evento y algo que la gente recuerda toda la vida.
Gracias a vuestro compromiso, esta octava edición ha logrado recaudar 19.420 € en favor de ATADI, contribuyendo a mejorar la vida de muchas personas. Pero más allá de la cifra, lo verdaderamente valioso es el impacto humano que habéis ayudado a crear.
Sois un pilar fundamental de la Sesé Bike Tour. Sostened cada pedalada. Vuestro esfuerzo es profundamente valorado y agradecido por todos los que participan en este camino solidario, que solo tiene sentido si lo recorremos juntos.
Solo nos queda pediros un último favor: este gracias quisiéramos que llegara a cada una de las personas que formasteis parte de esto. Si conocéis a alguien que también estuvo y por algún motivo no ha recibido este mensaje, os pedimos que se lo hagáis llegar. Nuestro reconocimiento es para todos, sin excepción.
Esperamos que hayáis disfrutado tanto como nosotros. Y que sigáis acompañándonos.
La Sesé Bike Tour de Urrea de Gaén recauda 19.420 euros para ATADI en su octava edición
Los
fondos se destinarán a la compra de una biotrituradora profesional como
parte del proyecto de integración laboral sostenible. La prueba acumula
más de 160.000€ y 4.300 participantes desde su primer año
El asfalto bajoaragonés volvió a teñirse de solidaridad este domingo. La octava edición de la Sesé Bike Tour,
la marcha ciclodeportiva organizada por la Fundación Sesé, ha celebrado
su cita anual en Urrea de Gaén con respuesta ciudadana: más de 500 ciclistas y 150 voluntarios
se dieron cita en una jornada que va mucho más allá del deporte. La
recaudación de esta edición, 19.420 euros, se destinará íntegramente al proyecto de ATADI para
la integración laboral de personas con discapacidad a través de la
gestión sostenible de residuos verdes urbanos y forestales. En concreto,
los fondos se emplearán para la adquisición de una biotrituradora profesional que permitirá transformar restos de poda en abono orgánico de calidad, creando al mismo tiempo un entorno formativo y de empleo real para personas con discapacidad.
Con esta nueva recaudación, la Sesé Bike Tour supera los 160.000 euros acumulados
a lo largo de sus ocho ediciones, consolidándose como uno de los
eventos ciclodeportivos con mayor impacto social de la comunidad
autónoma. En sus siete ediciones previas, el evento ya había logrado reunir a más de 4.300 participantes y recaudar 143.350 euros para distintas causas solidarias.
La inauguración de la jornada contó con la presencia de destacadas autoridades institucionales,
reflejo del respaldo que la Sesé Bike Tour ha ganado en el territorio a
lo largo de sus ocho ediciones. Estuvieron en el acto Ana Sesé,
presidenta de Fundación Sesé; Enrique Gómez, subdelegado del Gobierno en
Teruel; Rafael Guia, diputado en las Cortes de Aragón y alcalde de
Andorra; Carlos Ros, alcalde de Ariño; Alfonso Pérez, presidente de la
Comarca Bajo Martín y alcalde de Samper; Celia Trullen, alcaldesa de
Albalate del Arzobispo; y Joaquín Noé, diputado provincial. Su presencia
subraya el carácter integrador de un evento que, edición tras edición,
se consolida como referente solidario y deportivo de Aragón.
El nivel deportivo de la jornada estuvo a la altura de su espíritu solidario. Pedalearon figuras de siempre como Pruden Induráin, Celestino Prieto y Carlos Hernández y del ciclismo actual como Jaime Castrillo, campeón de España en contrarreloj sub-23.
La inclusión fue protagonista también sobre el asfalto. Eugenio Rodríguez, referente del ciclismo adaptado, completó el recorrido con su handbike en una imagen que se ha convertido en uno de los momentos más emocionantes de la jornada. También asistieron Andrés Pérez, de Special Olympics, y Lorena del Castillo, en representación del ciclismo femenino aragonés. Desde fuera del mundo de la bici, el exportero del Real Zaragoza César Laínez y el subcampeón de España de duatlón Álvaro López también se sumaron a los pedales de la solidaridad.
Un evento posible gracias a voluntarios y patrocinadores
Detrás de cada kilómetro recorrido y de cada euro recaudado hay dos
pilares que hacen posible que la Sesé Bike Tour exista: el compromiso de
sus patrocinadores y la implicación humana de sus voluntarios. La octava edición no habría sido posible sin ninguno de los dos.
Los 150 voluntarios que se han sumado a la organización
de esta edición han vuelto a estar presentes en cada cruce, en cada
avituallamiento y en cada momento crítico del recorrido, garantizando
que los más de 500 ciclistas pudieran rodar con total seguridad y normalidad.
Entre ellos, destacan los voluntarios de Urrea de Gaén y las
poblaciones aledañas, cuya implicación, un año más, ha ido más allá de
la jornada en sí, demostrando que la Sesé Bike Tour también es suya. Igualmente, relevante ha sido la aportación de losvoluntarios de Plena Inclusión, que han aportado su espíritu solidario a una jornada que reivindica la inclusión como valor central.
A su lado, las empresas y entidades patrocinadoras han hecho posible,
un año más, que este proyecto siga adelante, demostrando que la
responsabilidad social no es un eslogan, sino una forma concreta de
actuar. La Fundación Sesé agradece expresamente la colaboración de:
Apadrina un Olivo, Aragón Wagen S.L.U, Asur Crédito (Howden Artai),
Bikone & Fersa, ENEL, Fidenzis, Firex, Firmeza, GI Group, Greenchem
Solutions, IVECO, Lecitrailer, ACLR, Mercer, Michelin, Petrem, Hiberus,
Marsh, San Miguel, Schmitz Cargobull, Serecom, Serma, Villarubi y
Willis.