viernes, 21 de abril de 2023

Sobre el legado que dejó Doña Purificación de Urrea y Perez de Ontiveros



Todos aquellos que tenemos una cierta edad, creo recordar que tendría yo unos 10 años, recordamos la primera llegada de doña purificación de Urrea y Perez de Ontiveros, vino un par de veces y dono un millón de pesetas para empezar la Casa de Cultura, en su segundo viaje se le hizo hija adoptiva del pueblo, y ya no vino mas por su avanzada edad .
Ya he seguido alguna vez en el blog que su herencia no había sido realizada, hoy 57 años después de su muerte parece ser que sus familiares van a heredar esta fortuna que tenía Doña Purificación.
En el salón de actos del ayuntamiento de nuestro pueblo tenemos la foto de Doña Purificación como hija adoptiva del pueblo, y estamos muy agradecidos a esta persona por poder haber dado un impulso a nuestra bonita Casa de Cultura.
Toño




  • Purificación Urrea legó una fortuna en 1966 que ha estado en manos de la Diputación de Albacete y que los descendientes reclaman desde el año 2000

  • La condición del testamento era la construcción de un hospital para niños pobres que nunca se llegó a hacer

  • La institución cumple así una sentencia impuesta por la Audiencia Provincial en julio

Un collar de perlas cultivadas, pendientes, pulseras, tres tractores, dinero en metálico, acciones y sobre todo, tres terrenos en Albacete son parte de la herencia que Purificación Urrea dejó al morir, en 1966. Desde entonces, y hasta ahora, su legado ha estado dando vueltas. Después de décadas en manos de la Diputación de Albacete, este jueves la institución ha anunciado devolverá todos los bienes a los descendientes indirectos de esta hidalga manchega para cumplir con la sentencia que la Audiencia Provincial dictó en julio. Además, terminará de abonar una indemnización de 11 millones de euros a la familia, de los que quedan ocho por pagar (los otros tres los ha ido entregando a plazos). 

Purificación nació en 1886 en una "familia bien" de la localidad albaceteña de Villarobledo. Su padre, el terrateniente Pedro Urrea y Sandoval llegó a ser alcalde de Albacete y presidente de la Diputación. Al morir sus progenitores, ella heredó la fortuna familiar, que además se fue fortaleciendo por vía matrimonial. Purificación, o Pura, se casó dos veces, ambas con hombres de la alta sociedad, y tuvo un hijo. Pero él murió antes que ella, y ahí, sin más descendencia directa, empezó el lío del legado. 

Sus propiedades están tasadas en al menos 30 millones de euros, donde las joyas de la corona son sus fincas, especialmente, las de Las Tiesas, La Casa del Pozo y Alpera, que suman cerca de 2.000 hectáreas. Los 11 millones que se han impuesto como multa corresponden a los rendimientos obtenidos gracias al legado y como castigo a lo que el tribunal ha calificado como una posesión "de mala fe", que la Diputación niega. 

Purificación tuvo un hijo, pero murió antes que ella. En un primer momento, testó en favor de la congregación de San Juan de Dios con una condición, que en sus terrenos se construyera un hospital de nombre Hospital Asilo de la Purificación, "destinado al albergue, asistencia sanitaria y recuperación funcional de niños pobres que estén enfermos y desvalidos" según el testamento. La mujer dispuso que si la congregación no aceptaba, el legado debía pasar a manos de la Diputación que había sido presidida por su padre.

Así que cuando San Juan de Dios rechazó la herencia y las obligaciones que suponía, todo pasó a manos de la Diputación de Albacete. En ese tiempo, se instaló una sede del Instituto Técnico Agronómico Provincial o un centro para drogodependientes en sus fincas pero el hospital nunca llegó. 

Así las cosas, en el año 2000 los sobrinos de Purificación empezaron a reclamar la devolución de los bienes, "para poder cumplir con la voluntad de su tía". En julio, tras 22 años de litigio, la Audiencia dio la razón a los descendientes de la familia. La Diputación empezó a pagar la multa y finalmente, este jueves han anunciado que van a liquidar la deuda y a devolver los bienes a los sobrinos de Urrea.

Ellos, a partir de ahora, tendrán que cumplir con la voluntad de la millonaria albaceteña y construir una fundación para ayudar a los menores en situación de vulnerabilidad. 

El inventario

Las posesiones de Purificación están perfectamente inventariadas por la Diputación desde 1968, dos años después de la muerte de Pura. El detalle de sus bienes ocupa cientos de páginas e incluyen de todo, incluido dinero en efectivo, cartillas, mantelerías, cuadros, joyas, maquinaria agrícola, o acciones además de sus valiosas fincas.

La prensa regional, que en estos años ha seguido el tema con interés, también ha detallado el detalladísimo inventario en el que, por haber, había hasta un botijo. 

Las joyas, que han estado bajo custodia de la Diputación, fueron inventariadas por el joyero albaceteño Vicente Mompó García, ya fallecido. Entre ellas, destacaba un collar de perlas cultivadas que en 1968 se valoró en 60.000 pesetas, 360 euros que entonces eran un lujo absoluto. 

Purificación también tenía una pulsera de oro valorada en 25.000 pesetas y grabada con su nombre; una pulsera de brillantes y platino de cifrada en 76.000 pesetas; o unos pendientes de brillantes que en el momento de su muerte tenían un valor de 334.000 pesetas, más de 2.000 euros. 

Por supuesto, también había dinero: nueve millones de pesetas en efectivo y otro tanto en acciones diversas, pero sobre todo del Banco Central de España. 

Un Mercedes de época, tres tractores y diversa maquinaria agrícola, un televisor, una maleta, una máquina de coser Singer, un ladrillo de barro, una mantelería lagarterana, dos pieles de visón, o un botijo, son solo algunos de los objetos, que componen ese legado que ahora pasa a manos de la familia.

Su foto, en el salón de actos del Ayuntamiento de Urrea de Gaén, en Teruel

Manchega de nacimiento, Purificación estableció un vínculo emocional con otra localidad, Urrea de Gaén. Preguntamos por ella en esa localidad.

Según cuenta, ella llegó a esta localidad turolense de 400 habitantes a través de la Congregación de San Juan de Dios, ya que uno de sus responsables era de allí. "Y entre eso y la coincidencia entre el nombre del pueblo y el apellido de Purifiación", acabó yendo a visitarlo. Eso sí, nos aclaran que pese a su apellido, el origen de Purificación no tenía nada que ver con la localidad. 

El caso es que se creó un lazo sentimental, y finalmente, Pura donó alrededor de un millón de pesetas para ayudar a construir la Casa de Cultura. Urrea de Gaén la declaró hija adoptiva del pueblo, honor que se le concedió en medio de una gran fiesta, en su segunda y última visita a la localidad.




martes, 18 de abril de 2023

lunes, 17 de abril de 2023

Lo que fue la XVI Marcha Senderista de Urrea


 

                                             

              




      
                                       

                                     
                                        

                              















         






                                 




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Escapada de amigas a Londres


Disfrutando dela ciudad de Londres, saludos desde Bing Ben