sábado, 5 de septiembre de 2026

Revista Cañares, de la Escuela de adultos de Urrea de Gaén

 



LA AGRICULTURA DE ANTES FRENTE A LA ACTUAL

Dentro de lo que yo recuerdo, es decir, su evolución en los últimos 70 años, el cambio que ha habido ha sido espectacular. Recuerdo que, de niño, el mayor recurso económico de la inmensa mayoría de las familias del pueblo provenía del campo. Es decir, había un gran numero de agricultores en el pueblo.

Los métodos y formas de cultivo eran diferentes. Los rendimientos o producciones ahora son mucho más elevados y el esfuerzo o sacrificio, en cambio, es mucho más llevadero. La otra cara de la moneda es la inversión que tiene que hacer cada explotación o agricultor.

Hace 50 años, por aquel entonces yo tenía 20 años. El dinero escaseaba, pero las inversiones eran muchísimo más pequeñas. Por otra parte, los productos del campo estaban mejor valorados. También entonces había ayudas al campo, sobre todo en lo que respecta al combustible. Creo recordar el precio del gasóleo a 2 pesetas el litro, pero es que, además, subvencionaban litros de gasóleo gratuitos respecto o según el número de hectáreas que se cultivaban en la explotación.

Por eso, a partir de finales de la década de los 50 y principios de los 60, se comenzó a mecanizar el campo, cambiando las formas de laboreo. Se fue pasando paulatinamente de arar con animales a labrar con tractores.

El primer tractor en llegar a Urrea fue el de Jesús Macipe, de marca McCormick, y tenía una potencia de 25 HP. El segundo tractor fue el de Jesús Gil (El Castillo), en sociedad con su cuñado Francisco Lafaja (El Parricas), de la misma marca y potencia que el anterior. El tercero fue el de Ramón Pamplona Vallespín. En este caso fue de la marca Lanz, modelo Bulldog, con una potencia de 38 HP. De este tractor tengo más información que, del resto, gracias a mi primo Fernando Pamplona, que conserva la factura de compra del tractor. 


 


La factura está fechada el día 31 de agosto de 1959, por un valor total de 199.079 pesetas, que en la actualidad son 1.194 euros aproximadamente. Este tractor se fabricó en Madrid, pero se transportó hasta Barcelona y, desde allí, se trajo a Urrea por carretera, circulando dicho tractor conducido por Domingo Pamplona y acompañado por el dueño del tractor, Ramón Pamplona Vallespín, durante dos días. El cuarto y quinto tractor llegaron a Urrea el mismo día. Eran de la marca Lanz y tenían una potencia de 28 HP. Fueron entregados a Pedro Muñoz y a César Pamplona. El sexto tractor también fue para una sociedad, los hermanos Luciano y Enrique Lafaja Pamplona. En este caso, la marca del tractor fue diferente: un Utility de 22 HP.

La compra de todos estos tractores se realizó en un espacio de tiempo bastante breve. Estaremos hablando de muy pocos años.

Anteriormente a los tractores existió la trilladora eléctrica. Digo eléctrica porque funcionaba con corriente eléctrica. Para su funcionamiento tenía que haber un enganche o toma de corriente y, para ello, se construía un edificio llamado castillete, al cual se podía conectar o enchufar el cable de la trilladora.

Para su uso debía llevarse la mies o siega a la era, lugar o terreno donde se depositaba la siega. La primera que recordamos vino desde La Puebla, la del Botero (apodo por el cual se le conocía al dueño de la trilladora). Después fue la de los Beltoldos y la de Macipe.

Estas trilladoras tenían que ser transportadas o arrastradas por caballerías. Esto yo no lo recuerdo, pues escasamente había nacido. Lo que sí recuerdo es que estos mismos señores tuvieron trilladoras arrastradas por tractores y funcionaban con la polea de dicho tractor.

EJEMPLO COMPARATIVO DEL CAMPO EN RELACIÓN A LA RENTABILIDAD ACTUAL Y LA DE HACE 50 AÑOS 

 

Hace 50 años mi padre tenía un tractor que, por las horas de trabajo que ya llevaba, le estaba dando problemas (averías). Cuando compró dicho tractor, su precio fue de 200.000 pesetas, o sea, 1.200 euros. El nuevo tractor que compró, con un 20 % más de potencia, costó 520.000 pesetas, 3.120 euros. El tractor averiado, al cambio, fue valorado en 200.000 pesetas, 1.200 euros. Ese mismo año, en la explotación agrícola había diferentes cultivos. Entre ellos, 2 hectáreas (9 juntas) de remolacha azucarera. En las 2 hectáreas hubo una producción de 104 toneladas de remolacha (1 TM = 1.000 kg). Fue buena cosecha.

El kilo de remolacha se pagó a 3 pesetas el kilo:
104.000 kg × 3 pesetas = 312.000 pesetas = 1.880 euros.

El tractor viejo, valorado en 1.200 euros, más 1.880 euros de la remolacha,

sumaban 3.080 euros. 
 

Conclusión o moraleja: con el tractor viejo y la producción o cosecha de 2 hectáreas, estrenabas tractor nuevo con un 20 % más de potencia. Al día de hoy, con la producción de 2 hectáreas, no te dan ni para la rueda delantera del tractor que necesitas comprar.



No hay comentarios:

Publicar un comentario