viernes, 5 de abril de 2013

Anecdotas de mi pueblo

Una de las veces que me propuse escribir, se me ocurrió que podía contar las anécdotas  que he ido oyendo de mis mayores e incluso ir pudiendo contar las que he vivido yo, así escribiendo y escribiendo me han salido unas cuantas que ya tengo recogidas antes de que empezara este blog, como no sabia si podría hacer algún cuadernillo para poder repartirlos entre la gente , y parece que eso es bastante complicado, me he decido a ir contandolas poco poco en este blog.
Empezare con la introducción que hice para este caso y después iré contando  entre las noticias que vaya dando de una en una las anécdotas , las hay tristes divertidas y muy divertidas , espero que cuando las podáis leer en el blog paséis un rato divertido.
Bueno hoy vamos con la introducción       Toño


Yo pensaba que cuando escribí allá por el 2005, lo que yo llamo mi libro, no volvería a escribir más. Ese libro, más que un libro, es un diario. Se llama “Diario de un andarín” y trata de todas las andadas que  he ido haciendo a lo largo de mi vida. Voy contando cómo mis  paseos por este monte de Urrea me iban llevado poco a poco a ir saliendo por otras tierras más lejanas  y haciendo cada vez más y más kilómetros, hasta finalizar con el camino de Santiago y, por supuesto, la primera marcha senderista que yo sólo tuve que organizar y que llevaba dándole vueltas  a la cabeza el organizar un evento de esta clase para  mi pueblo, el que yo tanto amo.
Este diario esta ilustrado con muchas fotografías, con la ayuda inestimable de mi hermano Manolo, él fue quien coloco las fotografías y lo mandó imprimir
El diario lo leyeron mi familia y unas 12 personas mas y quedó como recuerdo para todos ellos en un cajón guardado, menos para mi que de vez en cuando lo saco y lo vuelvo a leer. Cada vez que lo leo me emociono. Desde estas líneas animo a todos aquellos que tengan la inquietud de poder escribir algo que ellos sientan, que lo hagan aunque sea solo para ellos. Volver a leer una cosa que tú has escrito te da una sensación de algo que has hecho bien en tu vida, de emocionarte, de que si alguna vez en tiempos más lejanos cayesen esos papeles en las manos de alguien sabrían que tú habías pasado por esta vida y que viviste anécdotas, alegrías, penas y que contabas cosas de tu pueblo, Urrea.
Con todo esto que he contado me propongo volver a escribir otra vez, no sé si acabará como el otro en un cajón, pero a mí me da igual; siempre lo podré leer yo .
Animado al leer el libro de Jesús Tena, “La huella de mi vida”, y haber visto un programa de televisión en el cual reunían a todas las personas mayores del pueblo y contaban las anécdotas, penas y alegrías del pueblo para que no se perdieran con el tiempo, quiero seguir en esta línea preguntando a los más mayores las cosas que ocurrieron en su tiempo y que oyeron contar. Dejaré de contar varias anécdotas que Jesús contó ya en su libro, pero creo que hay muchas más que merecen la pena ser contadas y que se cuentan entre grupos más o menos de mayores y no escuchan los más jóvenes y que si no se dejan por escrito poco a poco se irán perdiendo y son parte de nuestras raíces, cosas que pasaron en Urrea hace mucho tiempo, o hace menos tiempo, pero que pasaron.
No voy a contar cosas de mi vida, aunque sí que estoy implicado en alguna de ellas y las narraré así como me vaya acordando.
Ya sé que algunas palabras no están bien escritas, pero son como se dicen aquí en el pueblo y así las diré.
Intentaré contar anécdotas divertidas y serias. Al ser así, como una cosa divertida y desenfadada, pondré los motes como se les llamaba en el pueblo. La gente que pueda leerlos lo entenderá mucho mejor. Espero que nadie se enfade, creo que somos mayores para enfadarnos por una tontería como ésta.
Lo dividiré en tres capítulos la primera parte será de la juventud de mi padre el Manolo “el Carpintero” y lo que a él le contaron de tiempos antiguos, siempre preguntando a los más ancianos que hay en el pueblo.
El segundo será  desde la de mi padre hasta la juventud de mi hermano Manolo.
El tercero ya sería mi juventud.
Ya sé que desde mi juventud hacia arriba, conoceréis muchas de las cosas que cuento pero siempre hay alguna que no conoceréis. Más que nada es para que las vaya oyendo la gente mas joven y las vayan contando a sus hijos.
Intentaré contarlas más o menos como me las han contado, aunque sé que tendré algún fallo y la gente me dirá que esto no era así o que no era el Perico sino que era el Tartiera; cosas así pueden pasar pero el contenido va ser el real
Y nada más. Esperar que si alguna vez cae en manos de alguno estas líneas y, las puede leer, espero que disfrute un rato con ellas y tal vez pueda despertar alguna cosa que llevaba ya dormida en su cabeza


No hay comentarios:

Publicar un comentario